Hay momentos en la vida en los que nos encontramos haciéndonos preguntas difíciles:
¿Por qué sigo terminando en el mismo tipo de relaciones?
¿Por qué ciertas situaciones me afectan tan profundamente?
¿Por qué siento que soy responsable de las necesidades de todo el mundo?
¿De dónde vienen estas creencias que tengo sobre mí misma?
Cuando comenzamos a explorar estas preguntas, a menudo descubrimos que nuestras vidas están moldeadas por mucho más que nuestras experiencias individuales. Nos influyen las historias familiares, los mensajes culturales, las expectativas sociales, las circunstancias de la vida y las identidades que llevamos con nosotras por el mundo.
Dos herramientas reflexivas muy valiosas utilizadas en counselling y psicoterapia —los genogramas y el modelo Social GRACES— pueden ayudarnos a desarrollar una comprensión más profunda de quiénes somos. Aunque suelen emplearse en terapia y supervisión, también pueden ser recursos muy útiles para el crecimiento personal y la reflexión.
En lugar de centrarse en lo que está “mal” en nosotras, estos enfoques nos invitan a sentir curiosidad por nuestras experiencias, nuestras relaciones y nuestro sentido de identidad. Nos ayudan a pasar de la autocrítica a la autocomprensión.
Comprender el Panorama Completo
Muchas mujeres crecen cargando expectativas invisibles.
Quizá aprendiste a ser la mediadora de tu familia. Tal vez te convertiste en la responsable, la cuidadora, la que siempre consigue las cosas, o la persona que nunca daba problemas.
Con el tiempo, estos roles pueden llegar a ser tan familiares que dejamos de cuestionarlos. Simplemente asumimos: “Así soy yo.”
Sin embargo, muchas veces estos patrones comenzaron mucho antes de que fuéramos conscientes de ellos.
Aquí es donde un genograma puede resultar especialmente útil.
¿Qué es un Genograma?
Un genograma es parecido a un árbol genealógico, pero va mucho más allá.
En lugar de registrar únicamente quién está emparentado con quién, un genograma explora:
- Las relaciones familiares
- Las conexiones emocionales
- Los acontecimientos significativos de la vida
- Los roles familiares
- Los patrones de comunicación
- Las creencias y valores transmitidos entre generaciones
- Las influencias sociales y ambientales

Monica McGoldrick – Own work standard genogram symbols 2023 CC BY-SA 4.0
Podemos imaginarlo como un mapa de nuestra historia.
A medida que comienzas a elaborarlo, es posible que empieces a identificar temas recurrentes que aparecen generación tras generación. Quizá las mujeres de tu familia aprendieron a anteponer siempre las necesidades de los demás. Quizá expresar emociones no era algo bien visto. Quizá hubo experiencias de pérdida, migración, dificultades económicas, trauma, adicción, resiliencia o fortaleza que continúan influyendo en la vida familiar.
El propósito no es culpar a generaciones anteriores.
Se trata, más bien, de comprender el contexto del que procedemos.
Un Ejercicio Suave de Autorreflexión
Si te apetece comenzar a explorar tu propio genograma, empieza de forma sencilla.
Coge una hoja de papel y sitúate en el centro.
Después, comienza a añadir:
- Padres, madres o personas cuidadoras
- Abuelos y abuelas, si los conoces
- Hermanos y hermanas
- Relaciones significativas
- Acontecimientos importantes de tu vida
- Comunidades que han influido en ti
Cuando observes el resultado, pregúntate:
- ¿Qué roles existían en mi familia?
- ¿Qué se fomentaba?
- ¿Qué se desalentaba o evitaba?
- ¿Cómo se expresaban las emociones?
- ¿Qué mensajes recibí sobre ser mujer?
- ¿Qué patrones parecen repetirse?
Recuerda que no existe una forma correcta o incorrecta de hacerlo.
El objetivo no es la perfección, sino la toma de conciencia.
Mirando Más Allá de la Familia: Las Social GRACES
Aunque las relaciones familiares nos moldean profundamente, son solo una parte de nuestra historia.
También estamos influenciadas por nuestras identidades y por el entorno social en el que vivimos.
El modelo Social GRACES nos ayuda a explorar esta dimensión más amplia invitándonos a reflexionar sobre aspectos de nuestra identidad como:
- Género
- Geografía
- Raza
- Religión
- Edad
- Capacidad o discapacidad
- Apariencia
- Clase social
- Cultura
- Etnicidad
- Educación
- Empleo
- Sexualidad
- Orientación sexual
- Espiritualidad
Image by Lisa Williams
Cada una de estas experiencias contribuye a la forma en que nos vemos a nosotras mismas y a cómo el mundo nos percibe y responde.
Para muchas mujeres, algunos aspectos de la identidad pueden resultar muy visibles, mientras que otros permanecen ocultos o son poco comprendidos por quienes las rodean.
Las Historias que Llevamos Dentro
Uno de los aspectos más poderosos del modelo Social GRACES es que nos anima a observar las historias y significados asociados a nuestras identidades.
Por ejemplo:
- ¿Qué mensajes recibiste sobre el envejecimiento?
- ¿Qué creencias estaban asociadas a tu clase social?
- ¿Cómo se valoraba la educación en tu familia?
- ¿Qué expectativas existían respecto al género?
- ¿Dónde sentiste que pertenecías?
- ¿Dónde sentiste que eras diferente?
Con frecuencia, las creencias que tenemos sobre nosotras mismas no son completamente nuestras. Pueden haberse desarrollado a partir de mensajes familiares, expectativas culturales, experiencias sociales o vivencias relacionadas con la inclusión y la exclusión.
Tomar conciencia de estas influencias puede resultar profundamente liberador.
Pasar de la Autocrítica a la Autocompasión
La práctica informada por el trauma nos recuerda que muchos de nuestros comportamientos tienen sentido cuando comprendemos el contexto en el que se desarrollaron.
Quizá tu perfeccionismo te ayudó a sentirte segura.
Quizá complacer a los demás protegía relaciones importantes para ti.
Quizá tu independencia surgió porque no había apoyo disponible.
Cuando entendemos de dónde vienen estos patrones, podemos empezar a tratarnos con mayor compasión.
En lugar de preguntarnos:
“¿Qué me pasa?”
Podemos comenzar a preguntarnos:
“¿Qué me ocurrió?”
“¿Qué aprendí?”
“¿Qué estaba intentando proteger?”
Estas preguntas suelen abrir la puerta a la sanación.
Integrando Ambos Enfoques
Cuando los genogramas y las Social GRACES se utilizan conjuntamente, ofrecen una imagen rica y significativa de nuestras vidas.
El genograma nos ayuda a comprender nuestra historia relacional.
El modelo Social GRACES nos ayuda a comprender nuestras experiencias sociales y culturales.
Juntos nos invitan a explorar:
- Los roles y expectativas familiares
- La identidad y el sentido de pertenencia
- El poder y los privilegios
- Las influencias culturales
- Las normas familiares no expresadas
- Las transiciones vitales
- Las experiencias de sentirnos vistas o invisibles
- Los patrones que siguen influyendo en nosotras hoy
Y, sobre todo, nos animan a mantener una actitud de curiosidad en lugar de juicio.
Preguntas para Tu Propia Reflexión
Quizá te apetezca dedicar un tiempo a escribir sobre algunas de estas preguntas:
- ¿Qué papel desempeñaba dentro de mi familia?
- ¿Cómo influye hoy ese papel en mi vida?
- ¿Qué creencias sobre mí misma aprendí durante mi infancia?
- ¿Qué aspectos de mi identidad son más importantes para mí?
- ¿Dónde me he sentido aceptada y valorada?
- ¿Dónde me he sentido diferente o excluida?
- ¿Qué patrones familiares deseo conservar?
- ¿Qué patrones me gustaría cambiar?
- ¿Qué partes de mí merecen una mayor comprensión y compasión?
No necesitas responder a todas las preguntas de una sola vez.
A veces, una sola pregunta puede abrir la puerta a descubrimientos profundos.
Una Reflexión Final
Comprendernos a nosotras mismas rara vez consiste en encontrar una única respuesta definitiva.
Con frecuencia, se trata más bien de un proceso de descubrir, poco a poco, las múltiples influencias que han contribuido a moldear quiénes somos.
Tanto los genogramas como el modelo Social GRACES nos recuerdan que nuestras historias existen dentro de relaciones, familias, comunidades, culturas y sistemas sociales más amplios.
Y cuando empezamos a comprender esas influencias, solemos descubrir algo importante:
Muchas de las cosas por las que nos hemos criticado durante años son, en realidad, respuestas comprensibles a nuestras experiencias.
Y desde ese lugar de comprensión, el cambio se vuelve posible.
No a través de la exigencia o el juicio hacia una misma, sino mediante la curiosidad, la compasión y una conexión más profunda con nuestro propio ser.
Tu historia importa. Dedicar tiempo a explorarla, comprenderla y darle espacio no es un acto de egoísmo; es un acto de autocuidado, autoconocimiento y sanación.
Fuentes:
Williams, L. (2025). Mapping the Self: Part 1 – An Introduction to Genograms [lecture]. Counsellor CPD. Counselling Tutor. [19/06/26].
Williams, L. (2026). Mapping the Self: Part 2 – Social GRACES [lecture]. Counsellor CPD. Counselling Tutor. [23/06/26].
Williams, L. (2026). Mapping the Self: Part 3 – Integrating Genograms & Social GRACES [lecture]. Counsellor CPD. Counselling Tutor. [23/06/26].